CAPÍTULO
IV
ESTUDIOS BÍBLICOS Y
GRUPOS DE ORACIÓN
La
Preparación con Oración
Dios nunca nos asigna una tarea sin capacitarnos para ella. Si siente el
deseo de dirigir un estudio bíblico, Dios le ayudará paso a paso.
Sepa que su dependencia en el Señor es su arma más poderosa
al emprender el trabajo que Dios le asigne.
Podemos guiar a otros con más confianza si hemos orado hasta sentir
esa dependencia en el Señor. Al estudiar, busque aquellas verdades Bíblicas
que la emocionan. Ese espíritu es contagioso y usted podrá enseñar
con más soltura y confianza. Es importante llegar a las emociones de
las personas. Si alcanzamos sólo el intelecto, podremos cambiar sus
ideas, pero será difícil cambiar el comportamiento. Pero cuando
las emociones son impactadas, podremos ver cambios de actitud y perspectiva
que inspiran un cambio de conducta. Este es el propósito de estudiar
la palabra de Dios.
Dependa en el Señor. El será su maestro porque las verdades espirituales
son enseñadas por el Espíritu. Isaías 55:10 promete que
la Palabra de Dios será “semilla al que siembra, y pan al que
come”. Su función es sembrar. Y al hacerlo, Dios promete proveer
el milagro de transformar la semilla en pan para el que lo recibe. Durante
la preparación de su estudio bíblico, pida a Dios que El provea
pan espiritual para cada persona presente.
En Exodo 25:30 encontramos que siempre había pan en la mesa para el
que entraba al tabernáculo. Siempre habrá pan para suplir las
necesidades espirituales. Confíe en la promesa de 2 Corintios 9:10: “Y
el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra
sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia”.
Guíe Confiadamente
Esté dispuesta a compartir la forma en que Dios ha obrado en su vida.
Pablo pidió de sus oyentes que le siguieran a El como él siguió a
Cristo. “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis
en mí, esto haced.” Filipenses 4:9. Al permitir que los miembros
de su grupo vean que usted obedece sin reserva a la dirección del Señor,
ellas sentirán motivación en hacer lo mismo.
Es imperativo mantener una atmósfera alegre y amistosa en su grupo de
estudio bíblico. La actitud que Ud. demuestra es de suma importancia.
Intente desarrollar un ambiente donde reine la aceptación y la compasión
entre los miembros. Recuerde que la meta no es sólo tener una discusión
interesante y alegre, pero la meta primordial es la aplicación práctica
de la Palabra de Dios a la vida de cada persona.
“La boca del justo producirá sabiduría” Proverbios
10:32. Guíe confiadamente porque Dios suplirá las palabras necesarias
y apropiadas mientras usted sigue dependiendo en El.
Sugerencias Prácticas
Al seleccionar el libro de estudio, considere las mujeres que asistirán
al estudio. Algunos libros presentan el plan de salvación, mientras
que otros toman por sentado que las asistentes son todas convertidas. Después
de seleccionar el libro, invite a todas las que quieran participar. El sabe
quién desea estudiar Su palabra y quiénes deberán asistir.
A no ser que esté reuniéndose en la iglesia, usualmente es más
ideal reunirse en un hogar. Confíe en el Señor en cuanto a estos
detalles.
Como líder, intente siempre llegar a tiempo. Si usted llega tarde, comenzará a
formar un hábito difícil de romper. Comience a tiempo aunque
no todas hayan llegado. No ignore a las que lleguen tarde. Déles la
bienvenida pero continúe con la lección.
Decida los detalles del refrigerio. No permita que esto llegue a ser un impedimento
a la mujer que, por una razón u otra, no esté en condiciones
de proveer un refrigerio. Use su creatividad para solucionar esto sin causar
problemas ni inconvenientes.
Comience con oración. Esto proveerá la oportunidad de traer a
la realidad la presencia del Señor Jesucristo en el estudio. Permita
que se presenten peticiones de oración. Intente que esto no se alargue
con detalles innecesarios acerca de la petición.
Manténgase en contacto con las mujeres durante la semana. Afírmeles
que está orando por sus necesidades y que Dios está obrando.
Diferentes Estilos de Estudios Bíblicos
Hay diferentes formatos para Estudios Bíblicos. Cada uno enfoca diferentes
metas y oportunidades:
• l Estudio Bíblico de la Vecindad. Este estilo es evangelístico en naturaleza y se enfoca en el inconverso. Los miembros pueden ser de diferentes religiones, denominaciones o grupos étnicos. Las asistentes tienen una necesidad en común: conocer al Señor Jesucristo como Salvador. Es recomendable tener un mínimo de cristianos en este grupo. Si asisten muchos cristianos maduros, este elemento podrá desanimar al inconverso en ser abierto y honesto en cuanto a su vida y sus problemas.
• l Estudio Bíblico para nuevos convertidos. Este plan ayuda al nuevo convertido a descubrir las riqueza y la aventura de su nueva vida en Cristo por medio de las verdades Bíblicas.
• l Estudio Bíblico para la Mujer que Trabaja Fuera del Hogar. Muchas veces la mujer profesional encuentra que su horario no le permite asisitir a estudios bíblicos durante la tarde o aun la noche. Es importante encontrar un horario adecuado para la mujer que trabaja fuera del hogar. Al estudiar la Bíblia, es valioso enfocar las respuestas para los problemas especiales de la mujer profesional.
• l Estudio Bíblico a Fondo. Este estilo está diseñado para el estudiante que desea profundizarse en el conocimiento de la Palabra de Dios.
• l Estudio Bíblico para Jóvenes. Tomando en cuenta los desafíos de la juventud moderna, este formato ayudará a los nuevos creyentes a encontrar respuestas Bíblicas para los problemas actuales. Es importante mantener este grupo interesado con variedad y creatividad.
Un Llamado a la Oración
Satanás teme la oración del cristiano. El himnólogo afirmó esta
verdad cuando escribió las palabras: “Satanás tiembla cuando
ve a un Cristiano de rodillas en oración”. El tiembla aun más
cuando ve a un grupo de Cristianos en oración.
Un caballo puede arrastrar hasta 320 kilos mientras que otro logra arrastrar
420 kilos. Pero juntos, estos caballos podrán arrastrar hasta 1,500
kilos. Muchas luces individuales alumbran, pero si se juntan esas luces, crean
una luz brillante y penetrante. Así es cuando unimos nuestras oraciones
en grupo con un fin y un propósito. Hay poder y bendición. Los
casos son innumerables de cómo Dios ha podido contestar porque el poder
de la oración de grupo tomó efecto:
• l Una mujer, acongojada por la violencia y el crimen de su vecindad, pidio a dos mujeres vecinas a orar con ella acerca de los problemas en su barrio. En poco tiempo, la violencia se redujo, el crimen disminuyó, los vecinos comenzaron a llevarse mejor y una de las vecinas llegó a los pies del Señor Jesucristo.
• l Un pastor pidió a su grupo de oración que orara para que el Espíritu de Dios llenara la iglesia y la congregación. En pocas semanas, una vecina de la iglesia, comentó que sentía una deseo de ir a "la iglesia de la esquina" y decidió asisitir. El domingo que visitó, ella entregó su vida al Señor.
• l Un líder de una iglesia comenzó a reunirse con su grupo de oración los viernes por la noche desde las 10 p.m. hasta las 12 de la medianoche para orar por los servicios del domingo. Dios comenzó a obrar en esa iglesia de forma milagrosa.
La oración de grupo es muy importante al crecimiento de la vida espiritual de su iglesia. En su grupo de MAM, no deje a un lado esta labor que traerá resultados eternos.